
Por Gilgamesh
Buenas
tardes…
Para
desarrollar esta nota voy a usar el viejo y querido, (y a esta altura del
partido ya una marca registrada), método del punteadito, solo con el fin de
poder explicarme de la mejor manera posible, (un trasgo que a mi edad se vuelve
completamente necesario).
Así
que veamos…
1- esta nota tiene, por sobre todas las cosas,
dos objetivos liminares:
a) incentivar a mi hermano Leito a que mire la
película “La pasión” del director
Mel Gibson.
Tarea
harto difícil si las hay, ya que como el bien dice, “es una película en la cual ya conoces el final”. Sabiduría en su
estado más puro!!!!
Solo
puedo decir a esto (mas allá de la nota), que en el film encontrara: “sexo, violencia, traiciones, disputas por
el poder, mas sangre que en “Kill Bill”, suspenso (un poco), e infinidad de
efectos especiales creados por el mismísimo Dios”.
b) satisfacer, (intelectualmente, por
supuesto), a la Belu,
ya que fue ella la que propuso el tema en cuestión.
2- me gustaría decir que el film tomado en
cuenta para la nota es el de Gibson, (como ya lo
señalamos
antes), y no otra de las tantas pasiones que se han filmado y se filmaran por
ahí.
Recuerdo
la dirigida por Pasollini, y “La ultima tentación
de cristo” de Scorsece, pero sigue gustándome mas que todas esta juntas el
ya “mítico” y ancestral “Rey de Reyes”. (Será porque es un film
de mi infancia o por que venia en un bonito combo junto al “Manto Sagrado” y la sobrenatural “Quo Vadis”).
Así
que, delimitado el objeto a diseccionar, vayamos al grano.
3- quisiera sentar una especie de axioma que
pone la discusión en un punto, (y no en otro), para que
esta
no se desmadre y revolotee por vericuetos impensados.
“las películas, cualesquiera
de ellas, remiten, esencialmente, a la cosmovisión en que están inmersos el
director de la misma, la productora, o la empresa encargada de generar el film.
El contenido de dichas películas solo es una manifestación mas del discurso que
dichos actores pretenden legitimizar. Así, toda referencia al pasado, al
presente o al futuro debe ser vista como las interpretaciones discursivas de
los “creadores” de dichos procesos históricos”.
4- aquí encajaría la propuesta de los hermanos
Adrián y Leonardo en relación a “apropiarse”
de la
historia
para construir y reconstruir nuevos discurso políticos.
En
este sentido, Mel no dejo títere con cabeza. Ataco desde los escoceses, los
pobres mayas, los “colonos”, y hasta
el mismísimo “hijo de dios”.
5- para este análisis, no solamente vamos a
tomar el film “La pasión”, sino que también,
y para
comprender
mejor el contenido del mensaje que lleva impresa, nos referiremos a otras películas
de Gibson, (aquellas donde el fue su director), como ser: “Corazón valiente”, “El patriota” y “Apocalypto”.
6- me gustaría plantear una cuestión colateral
para que alguien la retome es el porque cada una de las
versiones
de “La Pasión” sigue desatando polémicas a mas de
2000 años de su estreno original.
7- cada una de las películas del “intrépido” Mel se sostiene sobre una
estructura básica mas o menos
similar,
a saber: hay un tipo, (importante rescatar la masculinidad del personaje), que
vive tranqui, solo preocupado por disfrutar de los pequeños placeres frugales
que nos ofrece la vida, (como degustar un “Coca
Light” o deglutirse un “vació a la
parrilla”). A este tipo, que encima es mas bueno que el pan, le sucede algún
hecho terrible, no a el directamente, sino a algún allegado de su entorno. El
tipito lo vivencia como una afrenta personal, y transforma lo que seria una
simple venganza en una causa popular. El tipo siente que esta causa es “trascendental”, es decir que lo
trasciende, y se sacrifica, y sacrifica todo lo que cree necesario para poder
realizar su destino. El tipo fracasa en un primer momento, pero lograr, con su
derrota personal, abrir el camino para el futuro y seguro triunfo de la causa
por la cual peleaba. Además, el tipito siempre anda acompañado por un grupo de “cuasi freaks” que están unidos a el
por una cuestión de “fe y fidelidad”.
Alguno de estos seguidores va a cometer un acto de heroísmo que engalana y le
da extrema relevancia a “la causa”.
(Vale la pena repreguntarse si la “traición”
de Judas no es en realidad un acto “heroico”).
Después vienen los títulos con el cast y todo eso.
8- vale aclarar que el bueno de Mel manifiesta
el grave síndrome de las “2 B” (Blancanieves
–
Bambi),
y por lo tanto, sus personajes sufren alguna mutilación familiar que desata el
conflicto (aparentemente) central del film, o que le aporta una “recargada” cuota de dramatismo. Esposa
– amante en “Corazón Valiente” el primogénito
en “El Patriota”, media familia,
(mas media familia amenazada de muerte), en “Apocalypto”, y en “La Pasión”, la muerte del
propio Padre, (porque como dijo Nietzche, “Dios
ha muerto”).
9- En la cosmovisión de Mel, el mundo esta
organizado en “castas”. No es una
sociedad de clases.
Ni
siquiera un mundo “corporativo”.
Para el la sociedad esta dividida en “4
castas”, en la cima de ella estarían los “hombres sagrados”, los “Elegidos”.
Mel y su rastaga de personajes pertenecen a este bonito y coqueto grupejo.
Enfrentados a el, encontramos a los “estatales”,
(me hubiese gustado llamarlos “burócratas”,
pero no estoy seguro que este concepto tenga el mismo significado para Gibson
que para mi. Por ahí podría tener algún punto en común si hablamos de “burócratas” en el sentido de los funcionarios
políticos de la Unión Soviética
posteriores al 21), los llamo los “estatales”,
porque en el imaginario Gibsoniano representan a la administración central de
cualquier “estado”. (Gibson, aunque
lo siente, no se anima a llamarlos abiertamente como sus compañeros ideológicos
“la administración Federal”).
Después estarían los “cómplices”,
aquellos que están al servicio de los “Estatales”,
que hacen que el sistema funcione caóticamente, y que el “Mal” triunfe sobre el “Bien”.
Mas luego, vendría la cuarta casta, la de los hombres comunes. Estos, como
corresponde, no cuentan para nada. Son meramente “extras”. Esos que pisa el caballo, o que bailan endrogados
pintados de azul. Es más, la mayoría de las veces salen desenfocados o fuera de
cuadro. Por supuesto, este mundo es un mundo completamente “maniqueo”, los buenos, los “elegidos”,
son “extremadamente buenos”, los
malos, “estatales y su pleyade de cómplices”,
son “malos muy malos”. Los hombres comunes “no
son”, demás esta decirlo.
10-adentremos, aunque mas no sea que
frugalmente, en esta sociedad de castas. Los “elegidos”, (los
Neo
The One), el héroe central y sus acólitos, son los depositarios de todas las
virtudes públicas que hacen humano a un humano. Son el reducto de los máximos
valores ciudadanos, son el occidente cristiano (católico) y blanco, (o morocho
clarito). Son tipos en los cuales la libertad se manifiesta de manera
indiscutida. Son los “merecedores”
de la libertad, una libertad que los otros no se han ganado, o simplemente no
les corresponde (vale preguntarse a quien va dirigido el grito de “freedom” que exhala William Wallace
antes de que le corten la cabeza). Los “elegidos”
se ven siempre obligados a pelear. Pelean aun en contra de sus intereses
primigenios. Ellos solo quieren disfrutar del mundo, sostener una vida apacible,
ya sea chupando un “Baleys” y echándose
un polvo en los Highlands escoceses, viendo pastorear las vacas en una hacienda
del Mild West yanqui, comiendo unas bananas en la selva guatemalteca, o
multiplicando los panes y soplando el culo de los pájaros en la vieja palestina,
(o no es el propio Jesús quien le pregunta a su Padre – Dios, ¿Por qué a mi?). Los “Elegidos” pelean siempre por otros. Su
causa, en realidad, es la causa de otros. Ellos solo son el emergente del grupo.
La punta del iceberg. Esto engrandece aun mas a “la causa”. La vuelve más pura. La “empúrese”. La muestra completamente despersonalizada, despolitizada.
Es Cristo luchando para liberar al mundo de la maldad. Es Cristo diciendo “dad al Cesar lo que es del Cesar”, es
decir, “dejemos la política para los políticos”,
lo que es decir, “dejemos la política
sucia y corrompida para los políticos. No es cosa para los puros, no debemos
ensuciarnos las manos”, claro que el lo dice en arameo y por eso no se lo entiende
claramente. Esta visión es la que sustentan los grupos de extrema derecha en
los Estados Unidos. Los que levantan la idea de que un “estado” de “farmers”,
de granjeros, seguramente respetaría profundamente las libertades individuales
que tan cruelmente avasalla el estado federal. (Discurso encubre de una manera
completamente total a la historia realmente existente) (Si quieren en otro artículo
lo desarrollamos Si quieren). Los “elegidos”
van a dar la vida, (como la dieron los “Padres
Fundadores”), por llevar “la causa”
a la victoria. Por algo están imbuidos del “síndrome del Mártir”, es decir, “yo muero para que el bien, (que no es mas
que otra manifestación de mi propio yo), triunfe eternamente”. El “elegido” siempre muere. De alguna
forma muere. Es decir, ya no es más el mismo. Es otro. El Cristo resucitado
esta lejísimo de ser el mismo que caminaba sobre la mar.
11- Contra este grupo colisionan los “estatales y sus cómplices”. El poder
central que coarta y castra.
Que
impone leyes “seudo democráticas” e
impuestos. Que no deja que los “elegidos”
sean plenamente libres. Tras sus escritorios son el poder oscuro que decide
impunemente sobre vidas y haciendas del resto de los mortales. Son la “Corona Inglesa”, la “Corona Inglesa”, los “burócratas Mayas”, los “Sacerdotes del Templo”, y los “funcionarios del imperio Romano”. Son
ellos los que se arrogan el poder del “estado”
los que no quieren reconocer que el verdadero poder del estado esta
encarnado en ellos, los “Elegidos”.
Y he aquí el eje central del conflicto, quien usufructo del poder de la
maquinaria estatal. Nada más. Ni nada menos.
12-los hombres comunes son eso, hombres
comunes.
13-Los “elegidos”
son la verdadera humanidad. El poder “estatal”
central corrompe. Los
“cómplices” traicionan. Los “hombres comunes”, “de casa al trabajo y del trabajo a casa”.
14-así, la sociedad Gibsoniana “atrasa”. Sus películas son el ultimo lamento
por un mundo
desaparecido.
Una letanía, una epifanía sobre la “perdida
Aristocracia”. Y como toda propuesta “desclasada”
debe “radicalizarse” cada vez mas.
No es raro entonces que en sus películas la violencia, corporal y simbólica,
ocupen un lugar central en la pantalla. No es extraño que todos los reflectores
apunten todo el tiempo al cuarteto de protagonistas, “Dios – Patria – Raza y Familia”.
15-
pero
como toda obra de arte, (y si, las películas de Mel no son otra cosa que obras
de arte. (“obras
de arte”, no “sobras
de arte”, bolú)), lo mas interesante es lo que esta oculto en ellas, lo “no” dicho. Aquí es donde también entra
en juego la apropiación de la historia como legitimador de un determinado
discurso político. Habría muchísimo para decir, pero no tengo ganas. Solo
quiero referirme al aspecto vinculado al rol de Cristo como formulador y
hacedor de ese partido político universal conocido comúnmente como “Iglesia”. La película lo ningunea. Hay
tanta sangre en ella que salpica los ojos de los espectadores solo para que no
vean.
16-Por ultimo, seria muy hipócrita si no
dijese que “Corazón Valiente” es una
película que disfrute
mucho.
Y que Mel tiene algo a favor, debe ser uno de los últimos directores que se le
anima a una escena de “masas” sin tanta pantalla azul y sin tanto efecto cibernético.
17- si en verdad los quisiera mucho tendría
que matarme. Así que, un abrazo a todos.